Papá e hijo soplando burbujas en el parque

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The Importance of Fathers

¡El horario estelar es con papá

Cada vez que un padre – o una figura paterna – demuestra lo que significa estar presente en la vida de sus hijos siendo ejemplo de paciencia, compasión, alguien que sabe escuchar y estar atento a sus necesidades, está formando niños que crecerán con integridad y que tendrán un impacto positivo en el mundo. 

Los estudios indican que los niños cuyos padres están auténticamente involucrados en sus vidas obtienen mejores resultados en la escuela, muestran buen estado mental, tienen niveles más bajos de delincuencia, y en un final, alcanzan niveles más altos de educación y de independencia económica. Además, los expertos dicen que es fácil que mediante tu conducta paternal asegures máximos resultados.

Engánchalos con Libros
Cuando tus pequeños piden a gritos, “¡Quiero que papá me lea un cuento para dormir!” se presenta una oportunidad para estrechar lazos afectivos con mayores beneficios de lo que pensabas. La habilidad del papá para dramatizar la lectura usando diferentes voces animadas e inflexiones masculinas no solo divierten y estimulan al niño, sino que también – según Kyle Pruett, M.D., autor de Fatherneed: Why Father Care Is as Essential as Mother Care for Your Child – “refuerzan la noción de que las palabras pueden simbolizar importantes emociones placenteras [entre padre e hijo]”.

Aparte de tener valor como entretenimiento, los estudios también indican que cuando los padres leen a sus hijos, se producen muchos efectos beneficiosos para la salud. “Estamos descubriendo que cuando los padres sueltan sus dispositivos electrónicos y se sientan al lado de sus hijos para compartir un cuento, el ritmo cardiaco de ambos disminuye, y se relajan física y mentalmente”, dice Holly Zwerling, CEO/presidenta de la Fatherhood Task Force of South Florida.

Sé Su Compañero de Juegos #1 
Compartir uno de los libros predilectos es tan solo una de las muchas pequeñas actividades que pueden tener un gran impacto en el niño cuando es papá quien las inicia. Como lo señala Pruett, los padres tienden a estimular a sus hijos de formas más impredecibles que las madres con el fin de interactuar con ellos. Y ese factor impredecible se pudiera convertir en pura diversión para el niño, sin importar su edad. Considera, por ejemplo, el padre que regresa del trabajo un día, y saluda a su hijo cargándolo y meciéndolo por los aires. Al asumir esa actitud juguetona para reconectar con el niño después de estar ausente, el papá establece una interacción física que resulta emocionante para el niño.

Pero esto proporciona a los niños algo más que un deleite pasajero. Como lo creen algunos expertos en desarrollo infantil – por ejemplo, Daniel Paquette, Ph.D., profesor de psicoeducación en la University of Montreal – esta clase de conducta alborotosa es una forma común utilizada por los padres para penetrar en el mundo de sus hijos, lo cual, a su vez, permite que los niños se abran al mundo que los rodea. 

Citando a Paquette, Paul Raeburn, autor de Do Fathers Matter? What Science is Telling Us About the Parent We’ve Overlooked, anota que “la necesidad que tienen los niños de ser estimulados, presionados y motivados para tomar riesgos es tan grande como su necesidad de sentir estabilidad y seguridad”. Lo impredecible de un padre “ayuda a que los niños aprendan a ser valientes ante situaciones dificultosas o al conocer gente nueva”, dice Raeburn. Cuando papá inicia bromas inocentes – y hasta juegos bruscos de vez en cuando – pudiera conseguir con eso un impacto positivo en los niños, añade él, porque enseña a los niños a cómo manejar situaciones inesperadas.

Pasa Tiempo con Ellos 
Según un reporte del U.S. Department of Health and Human Services, las investigaciones actuales indican que la importancia del tiempo con calidad que compartes con tus hijos es permanente.

“Es aconsejable que los padres mantengan su estilo activo, físico y juguetón paternal según crecen sus hijos”, dice el reporte. “En otras palabras, al tratarse de diversión entre padre e hijo, los pasatiempos activos como jugar fútbol, baloncesto, ir de camping o a la biblioteca son más valiosos que pasar tiempo en actividades pasivas tales como mirar televisión, dado el impacto que tienen en su relación, en la salud emocional del niño, en su desarrollo social y bienestar físico”.

El reporte revela, además, que realizar actividades productivas con tus hijos, por ejemplo, hacer tareas domésticas como lavar los latos después de la cena o limpiar el patio, fomentan un sentido de responsabilidad que, a su vez, está conectado a una mejor imagen propia, mejores logros académicos y vocacionales, bienestar psicológico, y mayor participación en la vida civil más tarde en la vida. Así que mantente involucrado, ¡y procura que cada minuto que pases con tu hijo cuente!