Jovencita sosteniendo un corazón del amor en cartulina.
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Flechazos Juveniles

10 consejos útiles para los padres
Denise Yearian
Viernes, Febrero 8, 2019

La edad en que se adquiere concienciación romántica varía muchísimo entre un niño y otro. Para algunos, la sensación de atracción comienza finalizando la escuela primaria; para otros, llega en la secundaria. Sin importar la edad de tus hijos o si han expresado o no interés por alguien, incluso si ya han empezado a salir con alguien, los padres siempre deben prepararse para comunicarles de forma proactiva cómo funciona una relación saludable. He aquí cómo:

1. Prepara el camino. Toma en serio las relaciones de tus hijos. Sentir atracción es normal y aumentará a lo largo de su crecimiento. Recuerda, la forma en que ven y manejan sus enamoramientos ahora sienta las bases para relaciones románticas futuras. 

2. Asegúrate de hablar el mismo idioma. Pregúntale a tus hijos cómo definen "agradarse con carácter exclusivo", "salir juntos" o "tener novio/novia". Entonces expresa tus perspectivas, y al hacerlo, insiste en la necesidad de siempre mostrar respeto por uno mismo y por los demás. 

3. Mantén abiertas las vías de comunicación. Si la relación ha fraguado, continúa el diálogo para que sepas cómo va progresando. De manera informal, haz preguntas abiertas: "¿Qué es lo que te gusta de esta persona?" "¿Cómo te trata?" "¿Qué tienen en común?" "¿Quiénes son sus amistades?" "¿Sientes que esta persona te respeta?" Esto hace que tus hijos piensen detenidamente en las cosas que son importantes en una relación.

4. Establece y discute los límites de la relación. Esto pudiera incluir no estar a solas con su interés romántico, supervisión parental cuando pasen tiempo juntos en sus respectivas casas, límites de contacto físico, socializar en grupo en vez de solos en pareja y tener una hora límite, entre otros. Es igual de importante que ayudes a tus hijos a comprender por qué estableces estos límites; así ellos comenzarán a desarrollar un fuerte y saludable compás interno de autoprotección. 

5. Establece expectativas en otros ámbitos de la vida. Recuerda a tus hijos la importancia de mantenerse enfocados en actividades académicas y extraescolares, así como en mantener sus amistades actuales. Fija directrices sobre cuánto tiempo pueden pasar con sus enamorados, incluso charlando por teléfono o en línea. 

6. Supervisa su exposición a los medios. Los mensajes que los jovencitos reciben de la música, la tele, las películas, los libros y las revistas están cargados de amor, sexo y relaciones. Asegúrate de que los mensajes a los que están expuestos concuerden con los valores de tu familia. Cuando no sea así, aprovecha esas oportunidades para discutir tus valores de familia de manera no conflictiva. Reconoce que tus hijos pueden cuestionar tus valores, especialmente si los mismos no reflejan los mensajes de los medios o los valores de sus amistades. Esto es normal y significa que sencillamente están cuestionando, no que necesariamente estén rechazando lo que para ti es aceptable. 

7. Debes saber con quiénes andan. Los compañeros ejercen una enorme influencia en la forma de pensar, hablar y comportarse de tus hijos. Abre tus puertas y anima a tus hijos a que inviten a sus amistades a la casa; así sabrás quiénes son y verás cómo interactúan. 

8. Permíteles sus emociones. No minimices los sentimientos de tus hijos, no importa cuán banales parezcan. Esto aplica en particular a los niños pues ellos están socialmente condicionados a pensar que deben suprimir sus emociones. A la vez, enseña a tus hijos a tomar decisiones basándose en reflexión cuidadosa, no en corazonadas emotivas. 

9. Dales tu apoyo. Muchas relaciones entre preadolescentes y adolescentes duran poco. Cuando se termine el romance de tu hijo, por mucho que esté sufriendo – o no – expresar tu sensibilidad y comprensión acerca de la situación establecerá confianza y un lazo saludable entre ustedes.

10. Aprende a cuándo intervenir. Si una relación pasa a ser más que inocente, tu hijo se vuelve obsesivo o comienzas a observar otras conductas enfermizas, contacta al consejero de la escuela u otro profesional pertinente que te oriente.