Una niña recibe una vacuna.

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Vacunas COVID-19 aprobadas para adolescentes

FDA, CDC recomiendan la vacuna Pfizer para niños mayores de 12 años

Con un regreso general al aprendizaje en persona planificado para el otoño a través del país, incluyendo el Condado de Miami-Dade, los padres ahora se preguntan cuán seguro será este retorno. Afortunadamente esta pregunta la pueden contestar en gran parte los mismos padres y niños.

En mayo la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) aprobó el uso de la vacuna Pfizer para niños de 12 a 15 años y el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) se unió a la recomendación para el mismo grupo de edad. Esta novedad sucede tras la aprobación hace unos meses para jovencitos mayores de 16 años.

Eso significa que la vasta mayoría de los estudiantes de intermedia y secundaria pueden ser vacunados antes del regreso a la escuela, significativamente disminuyendo las probabilidades de contagio entre estudiantes, sus padres y maestros. El CDC estima que la aprobación significa que 17 millones de adolescentes en los Estados Unidos pueden vacunarse, robusteciendo el esfuerzo general de proteger al público de COVID-19.

Tomando en cuenta que los esfuerzos generalizados de vacunación para los adultos han comenzado a reflejar una decaída en infecciones COVID-19 en estados con buenas cifras de vacunación, los expertos piensan que un gran esfuerzo para vacunar a estos niños podría conducir a una inoculación de la propagación en las escuelas intermedia y secundaria.

“El vacunar a los adolescentes significa su pronto retorno a sus actividades sociales y proveerá a padres y cuidadores la tranquilidad de saber que su familia está protegida”, dijo el CDC en un comunicado. Mientras que algunos padres ya han decidido vacunar a sus hijos, el CDC reconoció que otros todavía tienen preguntas. A esos, les recomienda consultar el proveedor de salud del niño o el doctor familiar para obtener más información sobre la vacuna.

Representantes de Pfizer anunciaron que buscarán la aprobación de la FDA en septiembre para vacunar a niños menores, de dos a 11 años, justo para el comienzo del año escolar. Los mismos representantes indicaron que una petición para las edades de seis meses a dos años se realizaría en el cuarto trimestre de este año.

El presidente Joe Biden dijo en mayo que, si la vacuna era aprobada para niños menores, los oficiales estatales y federales se enfocarían en hacerlas disponibles de manera fácil, rápida y gratuita a través de pediatras y doctores de familia.

The Children’s Trust está trabajando para ayudar a proveer vacunas a través de sus proveedores, incluyendo la posibilidad de utilizar unidades médicas móviles para vacunar a niños en vecindarios de bajos ingresos. Permanece atento para más información.

Aunque los niños consistentemente han demostrado menos probabilidad de contraer el virus y típicamente sufren síntomas menos severos cuando sí se contagian, algunos estudios indican que nuevas variantes de COVID-19 pueden infectar niños en tasas más altos, aunque se desconoce la causa definitiva para esto.

“Aunque la mayoría de los niños con COVID-19 tiene síntomas leves o ninguno, algunos niños pueden enfermarse severamente y requieren hospitalización. También ha habido casos raros y trágicos de niños que mueren por COVID-19 y sus efectos, incluido el síndrome inflamatorio multisistémico en niños, o MIS-C”, estableció el CDC en un comunicado.

Estén vacunados o no, los padres necesitan insistir que sus hijos practiquen hábitos seguros para continuar la lucha contra la propagación del COVID-19. Tanto el gobernador Ron DeSantis y el Comisionado de Educación de la Florida, Richard Corcoran, han solicitado que los tapabocas no sean requeridos en las escuelas el próximo año, pero cómo las Escuelas Públicas del Condado Miami-Dade lidiarán con el asunto está por verse. El Cuerpo Especial de Salud Pública y Médicos Expertos del distrito escolar no ha recomendado cambios en su mandato de tapabocas corriente para el resto del año escolar cuando se reunió en mayo.

No importa lo que suceda con los tapabocas, los padres deben alentar a sus hijos a continuar las prácticas que han probado ser efectivas para reducir la propagación del virus, incluyendo el distanciamiento social siempre que sea posible y lavarse las manos con jabón con frecuencia.