Una mamá y su hija preparan juntas el almuerzo escolar.
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Sirve La Mesa Para un Año Escolar Saludable

Todo sobre el almuerzo escolar

Suena el despertador y es hora de prepararse para la escuela. Prueba de sorpresa: ¿Qué has preparado para el desayuno? ¿Y para el almuerzo? Haces un revoltillo (¿de huevos?) tratando de poner orden: un sándwich, algo de vegetales y frutas, añades unas galletitas; o quizás, una combinación preempacada de todo lo antes dicho. Esperemos que hayas pensado en esto un poco antes.

Enjuaga y repite. Sólo tienes que hacerlo cientos de veces más este año escolar. 

Para los padres, alimentar bien a los niños para comenzar el día escolar y luego en el almuerzo cuenta entre los retos más irritantes. Da igual si llevan el almuerzo o si comen los alimentos preparados en la escuela. Crear hábitos saludables y evitar errores malsanos tiene serias consecuencias, no solo en sus días escolares, sino para el resto de sus vidas. ¡Es así de importante!

"Cuando los niños están incluidos en la selección y preparación de los alimentos, mayor es la probabilidad de que los coman", señaló Lynne Kunins, fundadora y CEO de FLIPANY.

Por suerte, no estás sola ante esta tarea. Sigue estos principios y consejos básicos para facilitar tu deber de alimentar a tus niños y de mantenerlos sanos en la escuela y en la vida.

Prepara el almuerzo la noche antes. Según FLIPANY, una organización sin fines de lucro que proporciona a los niños comidas sanas por todo Miami-Dade, los agitados horarios de los padres con frecuencia limitan el tiempo que necesitan para preparar alimentos sanos. Esa es razón suficiente para aconsejarte que lo hagas la noche antes. Preparar el almuerzo la noche antes aliviará tu ansiedad y te dará más tiempo para pensar en comidas balanceadas para los niños. De prepararlas tú, asegúrate de que se conserven bien toda la noche –incluso de separar los alimentos debidamente, y de evitar alimentos que se pongan blandos o empapados, y utiliza frutas y vegetales enteros en vez de cortados.

Acepta lo que ofrece y suministra la escuela. Para muchos padres, el presupuesto y el tiempo limitado hacen imposible el empacar un almuerzo para sus hijos. Por suerte, Miami-Dade Schools ofrece opciones saludables – cada comida tiene que cumplir con las directrices alimenticias de la USDA – para desayunos y almuerzos. Todos los niños obtienen desayuno gratis, y el distrito ofrece almuerzos gratuitos y a costo reducido. Además, puedes revisar las comidas de tus hijos en www.paypams.com y ver el próximo menú de la semana. 

Involucra a los niños en la compra y preparación de las comidas. Nada peor que trabajar duro preparando el almuerzo para tus hijos y que regresen de la escuela quejosos de lo que preparaste. Para evitar eso, haz que tus hijos participen de forma activa en la compra y preparación de las comidas. "Cuando los niños están incluidos en la selección y preparación de los alimentos, mayor es la probabilidad de que los coman", señaló Lynne Kunins, fundadora y CEO de FLIPANY. Además, ¡no podrán quejarse del almuerzo si ellos mismos lo eligieron!

Reduce las cosas dulces. Claro, llenar a tus niños hasta el tope con cereales azucarados y mandarlos a la escuela parece un plan sencillo. Pero el efecto general en su salud será adverso. En vez de eso, evita los alimentos para el desayuno que estén repletos de azúcar añadida, lo cual pudiera incluir algunos cereales, yogures, barras de desayuno y pasteles. Los cereales deben contener granos integrales y ser bajos en azúcares añadidas. En cereal o yogur sin azúcar, añade alguna fruta fresca para endulzarlo un poco.

Bebidas sanas. Lo que tus hijos beben en la escuela es tan importante como lo que allí comen. Según FLIPANY, los niños deben limitar la cantidad de jugo de frutas que consumen – la American Academy of Pediatrics recomienda que coman las frutas, no que las beban, para obtener los beneficios de la fibra. Además, aunque la leche tiene muchos beneficios nutricionales, de vez en cuando, ofréceles alternativas no lácteas como leche de almendras, y no temas empacar agua con las comidas ya que una encuesta reciente del U.S. National Health and Nutrition Examination Survey demostró que la mayoría de los niños no beben suficiente agua a diario, lo cual concuerda con la obesidad infantil.