Una madre educa en casa a su hija durante la pandemia de coronavirus.

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Schooling from Home: Be Realistic, Set a Routine, Get Some Rest

Los fundamentos de la educación en el hogar explicados a los padres

Como saben, las escuelas están cerradas temporalmente con el fin de ayudar a detener la propagación del coronavirus. Así que los padres de todo el país se han visto obligados a convertirse, de un día para otro, en los maestros de la escuela en casa. Asimismo, muchas madres y padres están trabajando desde casa y seguirán haciéndolo en el futuro inmediato. Eso significa que cientos de miles de padres tendrán probablemente el formidable reto de equilibrar el aprendizaje a distancia con sus responsabilidades cotidianas como trabajadores.

De acuerdo: hacer malabares con el trabajo y los niños en casa es una experiencia muy intensa, pero es posible sobrevivir. La misión no será fácil ni perfecta, pero con un poco de planificación y una actitud flexible, podrás lidiar con esta situación de confinamiento debida al COVID-19. 

Sé realista con tus objetivos

A medida que los padres combinamos el trabajo y el aprendizaje a distancia de los hijos, es inevitable que la mayoría de nosotros seamos menos productivos durante esta etapa. Por ello es necesario desde el inicio establecer expectativas realistas sobre lo que puedes lograr desde el punto de vista laboral a fin de evitar malentendidos en el futuro. Lo ideal sería que comunicaras a tu empleador cuáles son tus mejoras horas de trabajo, cuál es el horario en que te encuentras más disponible y cuánto crees que puedes hacer.

Además, conviene tener cuenta que este es también un momento muy difícil y confuso para los niños. Se les prohíbe ir a la escuela, no se les permite jugar con sus amigos y pasan la mayor parte del tiempo confinados en sus hogares. Es comprensible que les tome un tiempo acostumbrarse al ritmo del aprendizaje a distancia. Por tanto, debes tener paciencia si se han olvidado de ese proyecto que, precisamente, vence mañana o si la calificación no es tan buena en ese examen de Ciencias: todos estamos aprendiendo a navegar juntos por estos mares inconvenientes e inciertos.
 

Afortunadamente, las Escuelas Públicas del Condado de Miami-Dade (MDCPS) ofrecen una variedad de diferentes recursos y guías para ayudar a las familias a lidiar con sus nuevas responsabilidades. Si aún no lo has hecho, recomendamos que dediques un tiempo a revisar el Plan de Continuidad de Instrucción 2.0 del Distrito Escolar, su página de Educación a Distancia y otras herramientas a las que puedes acceder por internet.

La rutina es clave

Atrás quedaron —al menos temporalmente— los días de salir corriendo de casa para ir al trabajo y la escuela, pero esto no significa que la nueva norma sea despertarse al mediodía y luego quedarse en pijama durante toda la jornada. Mantener una rutina diaria ayudará a cada uno a mantenerse ocupado y a disipar parte de la ansiedad causada por este tremendo cambio en nuestras vidas. A la hora de mantener cierta normalidad lo mejor es ser proactivo: lleva un horario diario (sin olvidar precisar cuál de los padres debe ocuparse de los niños, en caso de que se turnen) y fíjalo a la pared o al refrigerador para que todos puedan consultarlo en cualquier momento del día. Una buena manera de comenzar la jornada escolar es iniciarla yendo al Portal del Estudiante, que es el  modo en que los maestros toman la asistencia y les recuerdan a sus hijos que llegó la hora de aprender.

Según los expertos, para mantener a los niños dentro de una rutina de aprendizaje regular, es también importante contar con un detallado horario escolar. “En estas circunstancias, no pretendemos reemplazar por completo todas las estructuras que existen en la escuela. En cambio, sí podemos tomar algunas medidas para que los niños se sientan más seguros y para que sintamos que aprovechamos este tiempo al máximo”, declaró a la CNN Kimberly Fox, capacitadora de personal para The Reading and Writing Project en la Universidad de Columbia en Nueva York.

Tómate un descanso

No solo los niños y los padres deben lidiar con el estrés que supone una alteración radical de sus rutinas cotidianas: todos debemos arreglárnosla con la incertidumbre en torno a cómo se desarrollarán las próximas semanas o meses. Con tantos cambios y emociones en juego, es muy probable que las cosas en casa sean un poco difíciles durante un tiempo, lo cual hace que la preocupación por cuidarse a sí mismo se convierta en una necesidad.

“Les diría a los padres que se esfuercen por hacerlo lo mejor que puedan y, a la vez, que también se relajen un poco, porque en realidad no es posible que, de improviso, puedan conseguir que todo salga perfecto: estar presentes siempre, supervisar con eficiencia la marcha de la escuela en casa y también cumplir con su trabajo”, señaló a Live Science Eli Lebowitz, psicólogo clínico de la Facultad de Medicina de Yale.

Con la rutina diaria de toda la familia en un flujo constante, resulta crucial crear condiciones para que cada uno pueda disfrutar de un poco de tiempo de ocio. Aquellos padres que trabajan y, a la vez, atienden a los niños deben estar siempre activos, y eso puede afectar la paciencia y los niveles de energía de todos. A fin de escapar de las presiones diarias que implica el trabajo remoto y la escuela, se recomienda dividir bloques de tiempo durante el día. Si prestas toda la atención a los niños durante los descansos, pueden acostumbrarse a esperarlos, y entonces podría ser para ellos mucho más fácil respetar también tus bloques de trabajo.

No olvides que los adultos también necesitan tiempo para permanecer a solas. En una casa donde convivan varios adultos, tienes la posibilidad de intercambiar los turnos de descanso. En el caso de los padres solteros, tendrán que esperar hasta el fin de semana para disponer de un rato, temprano en la mañana o tarde en la noche, para estar a solas. Finalmente, es muy importante que evites establecer juicios sobre lo que tú o los demás pueden y deben hacer cada día.