Una mamá consuela a su hija, quien atraviesa momentos difíciles.
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Cómo Lidiar Con los Cambios en la Vida de Tus Hijos

Qué esperar y cómo ayudarlos a través de los cambios de la vida

Es un nuevo año y con él viene la eterna esperanza de mejoras, avances y, por supuesto, aprendizaje para tus hijos. Pero en lugar de pasar por la típica Resolución de Año Nuevo con tus hijos (aunque los animamos a seguir haciendo eso), nos gustaría contemplar los nuevos comienzos y cambios en general en la vida de tus hijos, aún más allá del año escolar.

Comenzar en una nueva escuela (o en la escuela en general), mudarse a un nuevo hogar, a una nueva ciudad, tratar con hermanos nuevos o con un cambio de hermanos, o de amigos, incluso, cómo lidiar con un nuevo padrastro o una nueva madrastra pudiera ser abrumador si no se maneja correctamente. Dado que no podemos resaltar todos los casos en los que tu hijo tendrá que lidiar con algo nuevo, consideramos tratar de indicarte qué esperar cuando tu hijo confronte cambios, y también darte algunas herramientas, recursos y pasos a seguir para ayudarlo a lidiar mejor con cosas nuevas o diferentes. Después de todo, ayudar a que los niños aprendan a lidiar con cambios es fundamental para su desarrollo.

Reconozcan la validez de sus sentimientos y entiendan que una dosis extra de amor, de aliento y de apoyo durante ese delicado tiempo es una necesidad imperativa.
 

Cómo el cambio afecta a los niños
Desde las horas de comer hasta las horas de acostarse, los niños anhelan su rutina. Muchos adultos son criaturas de hábito y se estresan cuando se producen cambios, ¡así que imagina cómo deben sentirse nuestros hijos! Comprensiblemente, adaptarse a una nueva escuela, a un nuevo hogar o a un cambio en la dinámica familiar puede ser difícil para los niños, y al igual que los adultos, todos reaccionan de manera diferente al cambio. Algunas emociones comunes que los niños pudieran experimentar durante un gran cambio pueden incluir mal humor o irritabilidad, anhelar más atención o afecto y olas de tristeza, ira y resentimiento. Sin embargo, mientras que algunos niños pueden presentar cambios notables en su comportamiento necesitando meses para adaptarse a una interrupción de su vida normal (como un divorcio o mudarse a una nueva ciudad), otros pudieran no perder su ritmo de vida cuando ocurre un gran cambio.

Entonces, ¿por qué algunos niños lo toman con calma, mientras que otros muestran señales de ansiedad y estrés? Según Psychology Today,  la forma en que tu hijo se adapte al cambio puede depender de su temperamento, nivel de desarrollo, personalidad y las circunstancias de tu familia. Además, dado que el cerebro de un niño todavía está desarrollando capacidades normativas, a menudo los niños tienen dificultad para lidiar con ciertas emociones como las que un gran cambio puede traer. No saber lo que va a suceder puede ser inquietante para ellos, lo cual puede desencadenar emociones fuertes asociadas con lo desconocido. Afortunadamente, en casi todos los casos, la mayoría de los cambios en su comportamiento generalmente pueden ser ayudados con la orientación correcta de sus seres queridos.

Cómo ayudar a los niños a lidiar con los cambios 
¿Pues cómo podemos ayudar a nuestros niños pequeños amantes de la rutina a enfrentar los desafíos y cambios que encontrarán repetidamente en la vida? En primer lugar, habla con tu hijo acerca de lo que va a suceder, siendo lo más honesto y directo posible. Cuanto más sepa el niño qué esperar, menos probabilidades hay de que sus temores se vuelvan tormentosos. Cuando hables con tu hijo, trata de enfatizar las cosas que seguirán siendo las mismas durante el período de cambio. Recuérdale a un niño que se está mudando que todavía tendrá a su familia con él, recuerden al hijo en medio de un divorcio que todavía tendrá dos padres que lo aman, y recuerden al niño que irá a una nueva escuela, que sus amigos del vecindario lo estarán esperando al final del día.

Durante un gran cambio, también es importante tratar de crear la mayor consistencia posible, así como reducir el elemento de sorpresa en la vida del niño. Cuantas más cosas se mantengan predecibles en el hogar, más seguro se sentirá el niño durante cualquier gran cambio en su vida. Mantén las reglas y expectativas claras y, lo que es más importante, los padres deben mantenerse coherentes en sus acciones. 

Por último, tengan en cuenta los sentimientos de su hijo y reconozcan que los cambios en su comportamiento y en su estado de ánimo son normales. Un cambio a menudo implica una pérdida (por divorcio, por comenzar en una nueva escuela, por mudarse de domicilio) y los padres deben permitir que los niños se sientan afligidos por estas pérdidas. Reconozcan la validez de sus sentimientos y entiendan que una dosis extra de amor, de aliento y de apoyo durante ese delicado tiempo es una necesidad imperativa.