Señales de advertencia de que su preadolescente podría tener problemas de salud mental

Por Rosanna Castro, Centro para Niños y Familias de FIU
Las tasas de suicidio entre preadolescentes continúan aumentando. Sin embargo, no existen herramientas estandarizadas y apropiadas para la edad que permitan detectar el riesgo en niños menores de 13 años. Esta brecha es especialmente urgente, ya que el suicidio es la quinta causa principal de muerte en preadolescentes de 8 a 12 años y la segunda causa principal de muerte entre jóvenes de 10 a 14 años.
“El suicidio es un problema crítico de salud pública que todos debemos tomar en serio en nuestra comunidad”, afirmó Jeremy Pettit, profesor de psicología de FIU y director ejecutivo del Center for Children and Families. “Si bien las cifras pueden ser alarmantes, el suicidio puede preverse. Padres, cuidadores, maestros; todos pueden detectar las señales de advertencia y tomar medidas”.
Desarrollando mejores herramientas
Para abordar esta importante brecha, Pettit y su equipo, junto con colaboradores de la Universidad de Yale, están desarrollando y probando nuevos métodos para detectar el riesgo de suicidio en niños de 9 a 12 años, con financiación del Instituto Nacional de Salud Mental . “Las medidas de detección actuales a menudo omiten preguntas cruciales sobre el suicidio”, explicó Pettit. “A través de este estudio, esperamos crear evaluaciones más efectivas que nos permitan detectar el riesgo de suicidio más temprano y, por lo tanto, actuar con mayor rapidez”.
Aunque el número total de suicidios en preadolescentes sigue siendo menor que en grupos de mayor edad, ha estado aumentando aproximadamente un 8% anual desde 2008, según el Instituto Nacional de Salud Mental. Pettit advierte de que esta tendencia al alza subraya la necesidad urgente de concienciación y esfuerzos de prevención temprana.
El reto se complica aún más por la escasez de profesionales de la salud mental y las barreras para acceder a la atención. Muchos clínicos también informan sentirse poco preparados para abordar el riesgo de suicidio, considerándolo aspectos más estresantes e impactantes de su trabajo .
Las señales de advertencia del suicidio pueden incluir:
- Sentimientos de desesperanza
- Ansiedad, agitación, dificultad para dormir o dormir todo el tiempo.
- Expresiones de no tener razón para vivir; ningún sentido de propósito en la vida.
- Sentimientos de estar atrapado, como si no hubiera salida.
- Aislamiento de amigos, familia y comunidad
- Rabia, ira incontrolada, expresiones de deseo o búsqueda de venganza.
- Comportamiento imprudente o actividades más riesgosas, aparentemente sin pensar
- Cambios de humor dramáticos
- Regalar posesiones preciadas
Pettit recomienda que los padres busquen ayuda si notan una combinación de estos signos que interfieren con la vida diaria de su hijo o si su hijo simplemente no se comporta como de costumbre. Aconseja garantizar primero la seguridad física del niño y obtener una evaluación de inmediato si se sospecha de pensamientos suicidas.
“El mayor mito sobre el suicidio es que hablar de él lo fomenta”, enfatizó Pettit. “Nada más lejos de la verdad. Los padres deben tomarse en serio todas las señales de angustia”.
Cómo obtener ayuda
The Center for Children and Families at FIU ofrece tratamientos basados en evidencia, en inglés y español, para niños y adolescentes que experimentan depresión, ansiedad o pensamientos suicidas. Los padres pueden llamar al 305-348-0477 o enviar un correo electrónico a ccf@fiu.edu para obtener más información.
Si tu hijo o algún padre lidia con pensamientos suicidas, llama o envía un mensaje de texto al 988 para comunicarte con la Línea de Prevención del Suicidio y Crisis, disponible las 24 horas del día, los 7 días de la semana. El apoyo es gratuito y confidencial. Para obtener otros servicios de salud mental, llama al 2-1-1.